La revisión mecánica no es opcional
Ningún vendedor serio se niega a que un tercero revise el auto antes de la compra. Lleva la unidad a un taller o agencia de tu elección —nunca al que sugiera el vendedor— y pide una revisión de al menos: computadora (códigos de falla), tren motriz, suspensión, frenos, y evidencia de choque o inundación.
Un escáner de computadora puede revelar códigos borrados recientemente, señal de que se ocultó una falla justo antes de la venta. Un elevador permite ver soldaduras, óxido irregular o reparaciones de chasis que no se notan a simple vista.
Esta revisión cuesta una fracción del precio del auto. Omitirla para 'no incomodar' al vendedor es la forma más común en que una buena compra se convierte en un problema costoso.