Cuando el precio parece demasiado bueno
Antes de emocionarte por un precio bajo, compara la unidad con al menos tres publicaciones similares en marca, modelo, año y kilometraje. Si el precio está notablemente por debajo del promedio, hay una explicación —y raramente es buena suerte del vendedor.
Las razones más comunes son: el auto tiene un problema mecánico oculto que resultaría más caro reparar que el descuento ofrecido, existe una deuda o embargo pendiente sobre el vehículo, o —el escenario más serio— la unidad tiene un origen ilícito y el vendedor necesita colocarla rápido.
Un precio justo, respaldado con documentación en regla, siempre es mejor negocio que un precio bajo con preguntas sin responder.